Publicado: 6 de Julio de 2015


Hoy quiero compartir con vosotros las excelencias de una magnífica combinación de plantas, baja el nombre de Essiac, y que tantos beneficios aporta a la humanidad.

El Essiac es una mezcla de varias plantas medicinales que una paciente recibió de un herborista de la tribu canadiense Ojibway. Esta paciente lo comentó a la enfermera René Caisse que fue la que dio nombre al remedio y lo llamó Essiac (su apellido al revés).

Su caso es muy interesante ya que en 1922 abandonó el hospital en el que trabajaba como enfermera y marchó a Ontario (Canadá) donde empezó a divulgar, entre personas con cáncer, el remedio que había conocido. Su arduo trabajo tuvo tal repercusión que viendo sus resultados satisfactorios el gobierno canadiense estuvo en 1938 a punto de legalizarlo como una medicina para pacientes con cáncer.

Lo interesante de esta historia es que a lo largo de su vida, junto a diferentes doctores, trató a miles de pacientes de cáncer. Estos ya venían diagnosticados por sus propios doctores y muchos ya habían recibido diferentes tratamientos. Se documentaron miles de casos con la evolución de cada paciente. Según testimonios de la época muchas personas lograron sanar de su enfermedad e incluso en casos muy graves (en los que la persona acababa falleciendo) la familia confirmaba que el paciente había tenido una mejor calidad de vida.

La vida de esta enfermera no fue fácil ya que junto a la alegría de ver como personas en teoría desahuciadas podían mejorar encontró siempre la oposición de la mayoría de la clase médica y de las poderosas empresas relacionadas con la salud. Al final sólo podía trabajar con pacientes con cáncer terminales y siempre que no cobrara nada por ello.

Todos sus documentos fueron quemados por las autoridades tras su muerte en 1978 y su remedio fue prohibido en muchos países por falta de rigor científico. En otros países se prohibió alguna planta como la Acedera (Rumex Acetosella) y la mayoría de editoriales recibieron presiones para que no editaran libros sobre el tema.

Antes de su fallecimiento, Renee Caisse comentaba:

“Aunque trabajaba 12 horas diarias, la tarea me absorbía tanto que no sentía fatiga. Mi sala de espera era un lugar placentero, donde los pacientes compartían experiencias y esperanzas. Luego de un tiempo de tratamiento, los pacientes dejaban atrás su depresión, temor y angustia. A medida que el sufrimiento disminuía, se hacían más optimistas. Me ponía feliz ver el cambio en gente desahuciada, algunas que llegaban postradas hasta mi casa, y que luego de pocas semanas podían valerse por sí mismas. Ese era el mejor pago que recibía. Algunas semanas atendía 500 o 600 pacientes y a todos les ofrecía el tratamiento gratis. El efecto más espectacular de este preparado era su capacidad -comprobada en laboratorio cuando trabajé con el Dr. Brusch en Cambridge- de reunir las células cancerosas dispersas en el organismo al lugar donde habían sido originadas, reduciendo luego el tamaño del tumor”.

La fórmula

La composición es a base de raíz de Lampazo o Bardana (Arctium Lappa), Acedrilla o Acedera (Rumex Acetosella), Ruibarbo Indio (Rheum Officinale), corteza interna de Olmo Americano (Ulmus Fulva).
El problema es que en la mayoría de los países no se encuentran estas plantas. Esto ha ocasionado que en muchos sitios se utilicen algunas variedades similares que no son tan efectivas. René también encontró que el método Essiac era un gran preventivo de muchas enfermedades ya que fortalecía el sistema inmunológico.

Un detalle importante es que la gente toleraba perfectamente el remedio. Aunque René ajustaba la dosis a cada paciente parece ser que lo habitual era tomar dos cucharadas soperas del remedio tres veces al día.

Por nuestra parte estamos consiguiendo esta magnífica combinación tal y como fue entregada a René, de un muy buen reconocido centro herbolario, con platas biológicas recién recogidas.

Por ello, su entrega a veces se demora algunos días, para poder ofrecer esta maravilla con toda su energía universal.

Acción del Tónico en el organismo

Este preparado herbario desarrolla la siguiente actividad dentro del organismo:
• Previene la acumulación de depósitos grasos en el sistema circulatorio, hígado y riñones.
• Regula los niveles de colesterol al transformar azúcares y grasas en energía.
• Destruye los parásitos en el sistema digestivo y a través del cuerpo.
• Contrarresta los efectos del envenenamiento por aluminio, plomo, mercurio y otros metales tóxicos.
• Fortalece y tonifica músculos, órganos y tejidos.
• Fortalece y da flexibilidad a huesos, articulaciones, ligamentos, pulmones y membranas, haciéndolos así menos vulnerables al estrés o a las lesiones por él causadas (el caso de úlceras).
• Nutre y estimula el sistema nervioso y el cerebro.
• Promueve la absorción de fluidos en los tejidos.
• Remueve la acumulación tóxica en los canales grasos, linfáticos, digestivos, renales y medulares.
• Neutraliza los ácidos (gastritis) y elimina toxinas en el intestino.
• Descongestiona los canales respiratorios al disolver y expeler mucosidades.
• Alivia la tarea desintoxicante del hígado al convertir a las toxinas grasas en sustancias solubles en agua, que luego pueden ser fácilmente eliminadas por los riñones.
• Ayuda al hígado a producir lecitina, la cual construye la mielina, material graso que envuelve y protege las fibras nerviosas.
• Elimina depósitos de metales pesados en los tejidos, especialmente en las articulaciones, reduciendo inflamaciones y tensiones.
• Mejora las funciones del páncreas y el bazo, aumentando la efectividad de la insulina.
Purifica la sangre.
• Aumenta la producción de glóbulos rojos.
• Aumenta la capacidad del cuerpo para utilizar el oxígeno, al incrementar el nivel de oxígeno en las células de los tejidos.
• Mantiene el equilibrio entre sodio y potasio en el cuerpo, regulando el fluido dentro y fuera de cada célula; de esta manera las células son alimentadas con nutrientes a la vez que se limpian.
• Convierte los oxalatos de potasio y calcio en una forma menos dañina, haciéndolos solventes en la orina. Además regula la cantidad de ácido oxálico que llega a los riñones, reduciendo de esta manera el riesgo de formación de cálculos en vesícula, riñones o tracto urinario.
• Impide que las toxinas puedan llegar al cerebro.
Protege al cuerpo contra la radiación (rayos X).
• Alivia el dolor, aumenta el apetito, provee más energía y brinda sensación de bienestar.
• Aligera la curación de las heridas, regenerando las áreas dañadas (ulceraciones).
Aumenta la producción de anticuerpos (linfocitos y células T), con lo cual se potencia el sistema inmunológico.
• Inhibe el crecimiento y posiblemente destruye los tumores benignos.
• Protege las células en contra de los radicales libres.

Dado que este preparado nunca ha evidenciado efectos secundarios, ni tampoco interacciones con otros medicamentos, puede complementarse con cualquier tratamiento convencional. Única contraindicación a nivel preventivo es el uso por parte de embarazadas y menores de dos años, por ausencia de estudios al respecto.

Y como última advertencia quiero decir que el Essiac no es un medicamento ni una panacea contra cualquier enfermedad, pero la combinación de sus componentes tiene efectos diuréticos y laxantes (desintoxicantes y purificantes), así que es conveniente consumirlo bajo supervisión de su médico o terapeuta.